Era el año 2001 cuando el ala-pívot nacido en Long Beach (California) era escogido en la posición número 34 del Draft de la NBA, por el equipo New Jersey Nets. Antes de dar el salto a la máxima competición baloncestística, había jugado durante tres temporadas en los Trojans de la Universidad de Southern California, equipo en el que hizo un promedio de 16,3 puntos, 9,6 rebotes, 2,9 asistencias y 1,2 robos por partido.

En su nuevo equipo, New Jersey Nets, disputó su primera temporada de la NBA por 5,6 millones de dólares, aunque permanecería allí durante cuatro años, hasta 2005, cuando entró a formar parte de Boston Celtics, equipo con el que firmó por dos años a razón de 6,9 millones de dólares.

Esta etapa sería la que le daría el mayor logro al que puede aspirar un jugador de la NBA a nivel grupal: ganar el deseado anillo, hazaña que consiguió en 2008.

Después de perder junto a sus compañeros de Boston Celtics las Finales de la NBA celebradas en 2010, Scalabrine es agente libre. Momento que decide aprovechar para firmar un contrato con Chicago Bulls para disputar la temporada 2010-2011 con el número 24 a la espalda.

Esta temporada estuvo protagonizada por el cuarto lockout o cierre patronal de la competición, momento en el que los dueños de las franquicias y el sindicato de jugadores no llegaron a un acuerdo para la renovación del nuevo contrato CBA.

Este retrasó la temporada regular y redujo los partidos a 66 para hacer un calendario adecuado. Durante este tiempo, ninguna franquicia podía hablar con ningún agente o jugador, tampoco podían celebrarse entrenamientos ni establecer contacto con miembros de la franquicia.

Hasta ocho equipos europeos le hicieron una oferta a Brian Scalabrine, y el propio jugador anunció que iba a marcharse en caso de que el parón no finalizara pronto. Es por ello por lo que finalmente decide poner rumbo a Italia para unirse a sus nuevos compañeros del Benetton de Treviso. Un dato curioso sobre el ala-pívot es que este tenía en mente obtener el pasaporte y la ciudadanía italiana, ya que su ascendencia es de ese país, pero esta idea no culminó finalmente.

Una vez concluido el lockout, el jugador retorna a Chicago Bulls hasta el fin de la temporada 2011-2012, momento en el que decide poner fin a su carrera como jugador profesional y retirarse.

 

 

Una vez retirado, Scalabrine recibe una oferta de su antiguo entrenador en Bulls y Celtics, Tom Thibodeau, para que el ex jugador se convierta en su asistente en el conjunto de Chicago.

El estadounidense decide rechazar esta oferta de su viejo conocido, debido a que ya había firmado un contrato con el canal CSN New England, donde iba a ejercer de comentarista y reportero a pie de pista de todos los partidos de esos Celtics que le dieron su deseado anillo.

Scalabrine era muy querido por los aficionados de Boston pese a no ser uno de los jugadores de mayor nivel, de hecho, estos le asignaron en tono de burla el mote “The White Mamba”, una referencia a Kobe Bryant, ya que estos consideraban que no era tan bueno como el alero de Los Angeles Lakers. Aun así, se ganó el cariño de la afición de Boston, y es por ello por lo que inició su carrera de comentarista deportivo de los partidos de Boston Celtics.

Brian Scalabrine volvió a formas parte de un equipo después de su retirada, pero en este caso pasó a estar sentado en el banquillo. Com 35 años de edad, se convierte en técnico de Golden State Warriors, a las órdenes de Mark Jackson, algo que el mismo entrenador dijo a través de la red social Twitter.

 

De este modo, el ex ala-pívot retorna a su ciudad natal, donde jugó como universitario en la USC, aunque no formó parte de ninguno de los equipos de la NBA que juegan en Los Angeles.

 

 

 

Escrito por Carolina Álvarez Albalá
Graduada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos de la Comunidad de Madrid