Transcurrido el primer mes del año 2017, los equipos de la NBA deben comenzar a hilar fino en cuanto a las modificaciones de sus plantillas. Se encuentran en la recta final para realizar traspasos, y sumar o quitar jugadores a sus planteles, acorde a las aspiraciones que tengan para la segunda parte de la temporada tras el juego del All-Star.

El 2017 no está siendo benevolente para los Cleveland Cavaliers, que llevan en el año, un penoso récord (7-8) para un equipo con las aspiraciones que tienen los dirigidos por Tyronn Lue, y que solo gano cuatro de los últimos once partidos que disputó. Esto solo ha complicado las cosas para los Cavs, quienes fueron sometidos a duras críticas por la prensa, y se expusieron a comentarios polémicos, que seguramente hubieran sido más constructivos, de quedarse dentro del vestuario.

Seguramente todos podrán recordar las declaraciones de LeBron James, tras perder el partido con los New Orleans Pelicans, pese a una increíble actuación de él, y su compañero Kyrie Irving. El jugador estrella de la NBA, comentó muy molesto, la falta de un base capaz de organizar la ofensiva de su equipo, y no uno tan tirador y agresivo como lo es el actual base. También manifestó estar exhausto al tener que salir al campo de juego, y encargarse él solo del trabajo, junto con Irving y Kevin Love.

En lo personal, no considero “justos” los reclamos de LeBron, cuenta con una plantilla con gran profundidad, rodeada de estrellas y buenos jugadores de rol, seguramente ocho o nueve de ellos, serían titulares si estuvieran distribuidos en otros equipos. A su vez, “ha exigido” mantener o traspasar a jugadores de la plantilla, en su segunda etapa en los Cavaliers, y la gerencia, le ha cumplido todas sus exigencias. Creo firmemente, que los Cavs tienen la mejor plantilla de la liga, y si bien las opiniones pueden estar divididas con el plantel de los Warriors, el actual campeón, ocuparía el segundo lugar, lo cual no justifica esta racha de derrotas.

Algunos de los nombres que suenan para ser el base del equipo, son los de T.J. McConnell (Philadelphia) y Shelvin Mack (Utah), sin embargo, a los de Cleveland, se les ha presentado la misma dificultad para hacerse con estos jugadores, y es que, lo que ofrecen, no parece satisfacer a los managers de estos dos equipos. El jugador de los 76ers, promedia 5.7 puntos y 6.2 asistencias, y parece estar amoldándose a la NBA. El base de los Jazz, tiene un promedio de 7.9 puntos y 3.1 asistencias, contando con más experiencia que el anterior mencionado.

Al hacerse pública, la “urgencia” que tienen los de Ohio por la contratación de un base, no será poco lo que soliciten los equipos de la NBA para dejar ir a los suyos. Y en Cleveland, saben que tienen una estructura de jugadores, que les ha dado frutos en el sistema, y que no les es conveniente desarmar, sin embargo, los que podrían quedar por fuera, no son el atractivo suficiente para poder negociar con ellos.

Las complicaciones en las negociaciones, llevan a buscar en el mercado de Agentes Libres, donde no es fácil encontrar a un jugador competitivo, con los atributos que se necesitan. Los rumores, nombran a Mario Chalmers y Lance Stephenson como los mayores candidatos a hacerse con el puesto. El primero viene de una lesión e inactividad que hace poco predecible su rendimiento. El segundo tuvo su época de auge con los Indiana Pacers hace ya varios años, y no ha vuelto a rendir lo que se esperaba de él, además, es un jugador exterior, pero no estrictamente un “playmaker“.

Habrá que ver cual es el monto que pretenden estos dos jugadores, y si las reuniones con ellos son fructíferas. No solo importará el dinero que se deba invertir en el contrato del que sea elegido, sino tener en cuenta su condición física, y rendimiento. Si todo esto se resuelve de forma satisfactoria, quedará un problema no menor por resolver, el rol del jugador en unos Cavs que tienen un largo plantel. El ingreso de un nuevo jugador, que deberá contar con varios minutos, ya que se espera de él, haga mejorar el rendimiento del equipo, terminará por tapar y obstruir a algún jugador actual del plantel, quien pese al bajón del año actual, ha aportado para el proyecto y campeonato obtenido en la última liga.

Cleveland puede desarmar parte del plantel, y sacrificar algún jugador de rol, o pueden esforzarse en trabajar para competir a mayor nivel. Jugadores no son los que faltan en el actual campeón, que deberá trabajar, en la cancha, o en las negociaciones, para volver a pelear por el título.

 

Escrito por Santiago Noguera
Apasionado de la escritura y la NBA. Montevideo, Uruguay.