Es un poco difícil borrar la cara de sorpresa tras el traspaso que se ha sellado en la madrugada tras el All-Star. Y es que aún Anthony Davis no había recibido el MVP de la jornada, y las redes explotaban ante un rumor, que luego se confirmó, sobre su nuevo compañero de equipo.

Y es que los Sacramento Kings envían a DeMarcus Cousins (y Omri Casspi) a los New Orleans Pelicans, a cambio de un novato como lo es Buddy Hield, un experimentado Tyreke Evans, Langston Galloway y dos picks para el draft, una primera ronda para este año, y una segunda ronda para dentro de dos años.

Los Kings han “regalado” a Cousins, ya que lo traspasan por un novato que promedia 8.6 puntos por partido, dos jugadores totalmente “del montón”, y unos picks de draft, que no creo sean tan benevolentes a futuro, considerando que los Pelicans contarán con Boogie y Anthony Davis en la pintura, lo que no te garantiza el éxito, pero de seguro te potencia para conseguirlo. Sin lugar a dudas, estos movimientos son para deshacerse del pívot estrella, pese a sostener ante los medios insistentemente que no sería traspasado.

No quedan dudas de que el traspaso viene por el complicado carácter que posee el ahora jugador de New Orleans. Sus incontables faltas técnicas, enredos con rivales, y una mecha muy corta que suele encenderse y genera la explosión del pívot. Algunas fuentes mencionan que los altos mandos, se hartaron de escuchar quejas sobre el comportamiento de Cousins, por parte del mando deportivo, y que tras la victoria ante los Boston, en su ausencia, tomaron la decisión de ponerse a escuchar que ofertaban por él.

¿Qué sucede con los Kings?

Es inevitable comenzar una vez más el período de reconstrucción. Obtienen dos primeras rondas para el verano entrante, se ahorran unos 200M en renovación para el recién traspasado. Pierden toda posibilidad de Playoffs ya que su plantilla pierde a su estrella, y el nivel sin lugar a dudas decaerá. De hecho no se descarta un “tanking” por parte del equipo, sumado a otros traspasos, que generen desechar esta temporada, pero ir a por todas en un futuro.

La credibilidad del equipo también sufre grandes trastornos, que pueden generar consecuencias a futuro, tanto con su plantilla actual, como con el atractivo para el fichaje de agentes libres. Y es que los Kings han manejado muy mal el asunto del traspaso, han asegurado hasta horas antes, no solo al público, sino a Cousins y su agente, que el pívot no sería traspasado. Sin embargo se mantenían en negociaciones por él. Boogie tuvo que enterarse de su salida del equipo, por los medios, apenas fuera del All-Star, nadie querría enterarse de semejante cambio así. No creo justo el trato de Vivek Ranadivé y resto de responsables, con quien fue su jugador hace ya 7 años.

¿Qué sucede con los Pelicans?

Pues la cosa aquí es mucho más positiva. Este equipo parecía no tener ninguna aspiración para la actual temporada, y si bien queda ver la adaptación de Cousins al equipo, se vuelven un serio candidato a desterrar a los Nuggets del octavo puesto, y hacerse un lugar en los Playoffs. 

Y es que se han hecho con la mejor pintura de la temporada, y tal vez una de las mejores en la historia, en caso de poder cuajar las piezas correctamente. Imaginarse a Cousins y Davis juntos, emociona a cualquier fanático de la NBA, y de lograr hacer funcionar un poco mejor el perímetro, hará que los fanáticos queden por las nubes.

Deben desprenderse de un rookie prolijo, que puede crecer de buena forma en la liga, y de unos (hasta ahora) interesantes picks para el draft. Sin embargo obtienen un premio mayor a corto plazo, por lo que la ex-estrella de los Kings puede brindarle. Y es que hablamos en la pintura, de jugadores que promedian juntos por noche 55.5 puntos, y 22.7 rebotes. 

Sin embargo no todo es color de rosas para el equipo de Luisiana. Deberán hacer encajar al equipo, no solo con el juego del pívot, sino con su polémico carácter. Además, deberán trabajar con él para revertir los repetidos sucesos que tiene el jugador por su mala conducta. Y todo esto, tratando de seducir a Boogie, para que se retracte de sus dichos, y firme una renovación llegado el momento, por menos dinero del que él esperaba por los Kings.

Lo que no quedan dudas es que este ha sido un traspaso de esos que sacuden la NBA, y de los que sin duda, los fanáticos de este deporte y esta liga estábamos esperando. Todos los ojos estarán puestos en próximo partido en el Smoothie King Center, en donde los New Orleans se miden con los Houston Rockets, con el primer partido de Cousins sin vestir por Sacramento. 

Escrito por Santiago Noguera
Apasionado de la escritura y la NBA. Montevideo, Uruguay.