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Comenzó su trayectoria profesional periodística en Gigantes. Es una muestra de que, de una u otra forma, Quique Peinado ha estado y está ligado al baloncesto de manera casi permanente, aunque ahora se dedique a otros menesteres.

Es conocido, mayormente, por su papel de colaborador en el programa Zapeando, en La Sexta (de lunes a viernes, 15:45h), aunque sus dos últimos libros, “Futbolistas de Izquierdas” y “¡A las armas!”, también le han impulsado en cuanto a fama.

Ha pasado por todos los medios posibles: prensa -Gigantes del Basket o El Mundo, donde posee un espacio de opinión en la actualidad-, radio -‘A vivir que son dos días‘ en la Cadena SER o ‘Asuntos propios‘ en RNE- y televisión -Zapeando en La Sexta-. Ahora, sigue en su tiempo libre el baloncesto, un deporte que le ha gustado “desde siempre”.

SoloTriples.com: Habiendo tocado todo lo que se puede en periodismo, ¿qué es lo que te llama más?

Quique Peinado: La radio es lo que más me gusta, no para hacer radio deportiva, pero sí para hacer algún programa de tipo magazine, de estos que tienen tanta amplitud. A mí la radio es lo que me gustaría hacer en el futuro.

ST: El periodismo deportivo, ¿lo dejaste por motivos económicos o por tocar otros temas?

QP: Es una mezcla de todo, al final tienes que analizar que posibilidades tienes. Siempre tenía en mente que yo quería evolucionar, no quedarme donde estaba y también tenía una cierta idea de que el periodismo deportivo se tenía que acabar en algún momento. También porque vas creciendo y a mí me cuesta mucho pensar que tengo que estar entrevistando a deportistas de 18 o 20 años con 50. Eso me costaba desde siempre, pero fundamentalmente es porque tienes que ver el mercado que tienes, tengo muy pocos sitios en los que pueda trabajar y me guste y me puedan pagar bien.

En revistas, diarios de información general, televisión o radio haciendo deportes tengo muy poco mercado, no creo que nadie me quisiera fichar, ni me hubiera pagado un pastón, ni nada. La única opción que ves es que te tienes que quedar en la misma empresa para ir ascendiendo puestos, y no tenía yo ganas.

En baloncesto todavía es más restringido, Daimiel hay uno y es mejor que yo. Él lo tiene muy bien montado y ojalá pudiera haber tenido yo la carrera que ha tenido él, pero es mucho mejor que yo y al estar ya él, no puede haber otro. Piensas que tienes que cambiar y alguna oportunidad te acaba saliendo si tienes la voluntad de cambiar.

ST: Has dicho en otras entrevistas que el periodismo deportivo te acaba dando pereza, ¿crees que el periodista ‘de bufanda’ es un personaje buscado? ¿Abarca demasiado espacio dentro del periodismo deportivo?

QP: A mí me gusta los shows alrededor del deporte, no es que lo vea todo los días pero me gusta, no es una cosa de la que yo esté en contra. Sí creo que cada vez abarcan más parte del mercado y hay menos espacio para cosas que a mí me gustan más. No digo que sean mejores ni peores, son cosas distintas y que no deberían interferir entre ellas. Debería haber mercado para ambas, pero la realidad es que no lo hay, se tiene más hacia un lado en el que yo no tengo que decir… igual hasta me gustaría, pero no tengo nada que decir.

Es buscado, sí, entiendo que reporta beneficios, la gente que lo hace gana bien en periodismo deportivo, que no suele pasar. No es algo por lo que me rasgue las vestiduras, pero si creo que lo está abarcando todo.

ST: Te declaras seguidor del Rayo y del Estudiantes. Entonces, ¿se puede mantener una cierta objetividad o neutralidad cuando se habla?

QP: Sí, objetivo objetivo no eres, porque tampoco es un fin, porque la objetividad aséptica en periodismo deportivo sobre todo no es necesario: un periodista debe ser veraz. En el periodismo deportivo, que se ha convertido en una opinión constante, tienes que tener una opinión.

Me parecería ridículo negar que yo soy del Rayo y del Estudiantes cuando con 18 años yo estaba en la Demencia y he sido socio 20 años seguidos y del Rayo tres cuartas partes de lo mismo, lo que tiene que ser uno es veraz. Como ahora todo se polariza en Madrid-Barcelona, y me dan un poco igual y no tengo afinidad con ninguno, por ahí ningún problema.

ST: Entiendo que del Rayo te haces por el barrio, pero, ¿del Estudiantes?

QP: El baloncesto me ha gustado siempre, y cuando era pequeño me llevaron a un partido en el Magariños que acabó con 3 prórrogas. Era un chaval y aquello me flipó, porque la Demencia hizo salir al Estudiantes y al CAI, y me hice del Estudiantes, y eso que de pequeño era madridista en fútbol.

Luego con 18 años entré a trabajar en el gabinete de prensa cuando estaba en primero de periodismo, era de la Demencia y estaba allí. Ahora ya pierdes relación con la gente, pero hubo una época en la que iba a las oficinas y conocía a todo el mundo. Si tengo un club que es “mi club”, ese es el Estudiantes.

ST: Hablando del Estudiantes… ¿qué le pasa en los últimos años? ¿Qué errores han cometido?

QP: Todo parte de una época en la que para lograr unos objetivos que fueron muy bonitos, como la Copa del Rey, jugar Euroliga y demás, los gestores de aquella época decidieron endeudar al club hasta unos límites terribles, y en realidad los que han pagado el pato han sido los que han venido después, que han intentado arreglar aquello. Unos quedarán para la historia como los que ganaron la Copa y otros como los que bajaron al equipo a la LEB.

Y desde ese punto de vista es injusto, pero en el Estudiantes se hacen las cosas muy mal. Este año es el primero en unos cuantos en el que hay un proyecto lógico. Malo, pero lógico: somos lo que somos, tenemos lo que tenemos. Evidentemente, no se ha acertado con los fichajes, se ha hecho muy mal y hay detalles de la temporada que te llevan a lo que parece que va a pasar, que es que el equipo va a descender. Pero, por lo menos, este año hay una idea, queremos hacer esto, hay gente para hacerlo, tenemos que intentar que los chicos jueguen para que sean el futuro del club o para poder venderlos y sacar dinero para pagar todo eso que debemos.

En la última lista de morosos de Hacienda salía el club. Yo le veo muy difícil solución porque necesitamos un buen año deportivo, y a ser posible con chicos de la casa, y si se consiguiese eso se podría tirar hacia adelante… pero también está habiendo una cierta desafección con el club, el ambiente del pabellón no es el mismo. Yo mismo, este año no me ha abonado porque no puedo ir a los partidos, pero el año pasado no me aboné porque el proyecto era horroroso: el equipo era mejor y ganaba más partidos que el de este año, pero no tenía ningún sentido y no se iba a ninguna parte. El de este año tiene sentido pero, evidentemente, no se ha acertado con los fichajes. Hace que no acertamos con un americano, no sé, ¿10 años? Entiendo que no teniendo dinero es mucho más fácil no acertar, pero igual que vino Kyle Kuric porque había un director deportivo que conocía mucho el mercado, en estos últimos también se podría haber acertado, pero la realidad es que no.

ST: Como dices, en la última lista de morosos aparece el club por el incumplimiento de los pagos de la deuda, pero igual queda penúltimo y no desciende porque sólo asciende Ourense…

QP: Sí, y espérate… Hoy viniendo aquí me he encontrado a una persona de baloncesto que me ha dicho que hay un rumor de que Orense puede ser que, teniendo una deuda tan grande, cobre el dinero de la indemnización, pague la deuda y no salga. El momento del baloncesto es horroroso y el Estudiantes es el ejemplo fundamental de un equipo que, en mejores o peores momentos estaba entre los 8 primeros y ahora no puede ni aspirar.

ST: ¿Hay alguna salida a todo este barullo de deudas y de equipos que desaparecen?

QP: Yo creo que el baloncesto, ahora mismo es sostenible en una liga ACB con menos equipos de los que tiene y con una segunda categoría profesional cerrada, con equipos que puedan tener un proyecto viable económicamente, históricos o no. ¿Qué puede haber unos 28 equipos en España con una estructura mínima? Pues todo lo demás, amateur. No podemos pedir a chicos en LEB que por 500 euros y el alquiler en un piso compartido, tengan disciplina profesional, porque eso va a llevar a que no haya jugadores ni para la selección. Si yo tengo un hijo y con 18 años está en la duda de si seguir jugando o estudiar o irse a Estados Unidos, le diría que deje de jugar y siga estudiando. El baloncesto profesional, hoy día, puede ser una salida para 50 personas, 100, pero no para más.

Se tiene que reestructurar el baloncesto profesional, hay que sentarse, mirar lo que somos y hasta dónde podemos llegar y, a partir de ahí, si se puede empezar a crecer, mejor. Todo parte de una mala gestión de la ventana televisiva que tenía el baloncesto, yo creo que el baloncesto igual tenía que haber estado en canales de pago antes o en canales distintos a Televisión Española, que no es un canal comercial que te potencie. Todo eso se ha hecho mal, lo de la televisión y las audiencias masivas ya no tiene solución.

ST: Entonces, ¿crees que una primera y segunda división cerradas sería la solución?

QP: Sí, creo que tendría que haber dos divisiones, pero que de la segunda no se pudiera bajar, que hubiera ascensos entre esas dos y tener la seguridad de que la segunda no bajas. Que el salto entre ambas fuera corto y que se garantizaran unos mínimos. Pero lo primero es sentarnos, ver cuántos proyectos viables de baloncesto profesional hay en España, 25, 30… o si es menos, una ACB cerrada y el resto amateur, pero la situación actual es insostenible y es ridícula.

ST: El tema de pasar a TV de pago, es algo de lo que mucha gente habla como algo lógico, porque pasa en muchos países, ¿es irreversible y definitivo? ¿Es positivo?

QP: Es positivo llegados a esta situación, no es que sea deseable. La ACB eligió en su momento entre ir a una televisión comercial o ir a TVE, eligió la segunda y ahí es donde se entierra. Es algo básico, TVE no es una televisión comercial, no tiene que vender sus productos, no está para eso. Si hubiera sido una televisión comercial, más grande o más pequeña, hubiera intentado vender su producto. Llegados a este punto, no hay una televisión comercial de un mínimo nivel a la que le pueda interesar el baloncesto y lo mejor es el pago.

El tema es saber si la afición al baloncesto se va a extinguir. Yo creo que tal y como lo tiene montado Movistar, que tiene la NBA, la Euroliga y la ACB, la liga puede subsistir. Te dan más dinero, el producto está mejor tratado, los narradores le ponen interés… En los últimos años, desde que está Lalo Alzueta, se nota que es un narrador de calidad y que pone interés. Pero llegados a este punto, lo mejor es el pago.

ST: Sabiendo que aquello es otro mundo y que quien va se gasta fácilmente 100 o 200 dólares en un pabellón, cosa que aquí es impensable, ¿qué se hace en la NBA que no se hace aquí y que se podría hacer?

QP: Yo creo que son detalles, pero el baloncesto ACB en los pabellones está muy bien, hay unas asistencias muy buenas para la realidad de lo que es el baloncesto en la calle, ves que los clubes hace acciones, mejores o peores, creo que los departamentos de marketing son razonablemente buenos, Estudiantes es un buen ejemplo. Vas al campo y hay una sensación de acontecimiento que, a veces, no se corresponde con lo que ves en la pista, pero está muy bien. En lo que se ha equivocado el baloncesto en este país es en los medios, en los contratos de televisión que es donde se ha enterrado.

Creo que no es el debate, ser podrían hacer cosas, pero la situación a la que se ha llegado, para mí, es por una mala gestión de los derechos de televisión.

ST: ¿Es el mismo problema que tienen otros deportes en España?

QP: Cuando se compara el baloncesto con otros deportes, ahora es una comparación lógica, pero en el 95 el baloncesto estaba mucho más arriba que los demás deportes, es el baloncesto el que se ha ido igualando a la baja. Los otros deportes no los conozco en profundidad, supongo que habrán gestionado lo suyo lo mejor que hayan podido, pero creo que nunca tuvieron el tirón que tenía el baloncesto, que era un deporte realmente popular.

ST: Con tus proyectos, ¿te da tiempo para seguir el baloncesto?

QP: Sí, es de las cosas que más veo, no todo lo que me gustaría pero sí, digamos que sigo el baloncesto razonablemente. Y desde que está esta historia de Yomvi, que tienes partidos de toda la ACB, mucho más. Me da para ser un aficionado enterado, no me da para ser un periodista entendido, de hecho puedo opinar de 3-4 equipos, no más.

ST: La última: campeón de Liga Endesa y campeón de Euroliga.

QP: Lo de campeón de Euroliga… siempre pienso que va a ganar el Fenerbahçe, pero luego llega la Final Four y es otra cosa muy distinta. Me cuesta pensar en otro equipo que no sea el Madrid que no gane las competiciones. Habrá que ver si el Barça, que en Euroliga lo descarto, en liga se repone o esta crisis es la típica de fin de ciclo para Xavi Pascual. En Europa sí hay equipos mejores que el Madrid: el CSKA es mejor, el Barça ha sido mejor que el Madrid en determinados momentos… pero el Madrid llega ahora ganando la Copa, recuperando a Rudy Fernández, con el equipo razonablemente descansado para lo veterano que es… Y me parece que va a ser muy peligroso y ha hecho lo que tienen que hacer los equipos ganadores, que es estar bien cuando tienes que ganar, y me cuesta pensar en equipos que le puedan ganar, aunque veo mucho más difícil la Euroliga.

ST: Llegaban en un momento de forma cuestionable, cerca de quedar eliminados de Euroliga, con muchas dudas e incluso mucha gente ponía al Baskonia en la final, pero a la hora de la verdad…

QP: Los equipos ganadores se construyen con una base sólida de jugadores, que en España suelen ser nacionales o jugadores comprometidos con el proyecto, con tiempo y con jugadores ganadores. Lo que ha hecho muy bien el Madrid es ir incorporando a una serie de jugadores que a lo mejor no son los mejores, pero te ayudan a ganar. Lo era Marcus Slaughter, lo es Maciulis, lo es Nocioni… son jugadores que te dan un plus para ganar. Las temporadas en baloncesto se deciden en 10 partidos, y para esos partidos el Madrid tiene varios jugadores ganadores como Sergio Llull, Sergio Rodríguez, Andrés Nocioni, Jonas Maciulis, jugadores interiores cada vez más killers como Gustavo Ayón…

El caso de Gustavo Ayón es particular, le tuvieron que dar más tiempo porque tuvo problemas personales graves, jugó muy mal gran parte de la temporada pero la Final Four y el final de la temporada lo hizo muy bien. El Madrid aguantó: con tiempo, un entrenador capaz y una base sólida, aunque ahora no estén en su mejor momento todos los jugadores, veo muy complicado que nadie les pueda ganar.

Escrito por Fernando García
Apasionado del deporte en general y del baloncesto en particular. Escribo para @SoloTriples, comento en #EstuRadio