A día de hoy, no cabe duda que Golden State Warriors es uno de los grandes equipos que hay. Sin embargo, no es un equipo con una gran trayectoria históricamente. Ha dado el paso adelante estos últimos años gracias a las explosiones de jugadores que ahora son superestrellas como Stephen Curry, Klay Thompson o Draymond Green.

Hasta ahora no se ha dicho nada nuevo. Sin embargo, no hace tanto, en un partido concurrido en el 26 de abril de 2012, ocurrió algo poco habitual: los Warriors sacaron un quinteto inicial formado por cinco rookies. Estos eran: Klay Thompson, Charles Jenkins, Chris Wright, Jeremy Tyler y Mickell Gladness.

El equipo entonces dirigido por Mark Jackson, aquejado por numerosas bajas y jugadores inactivos (como Curry o Bogut) tuvo que tirar de juventud para intentar resolver la difícil papeleta. Además el equipo que tenía enfrente no ayudaba. Los Spurs llegaban como una apisonadora con un récord de 49-16 en ese momento. Eso sí, Popovich se pudo dar el lujo de no jugar con su gran Big Three formado por Parker, Ginóbili y Duncan.

Sin embargo, el partido estuvo muy entretenido hasta el final, donde San Antonio pudo hacerse con la victoria final por 107-101 con un gran partido de Patty Mills.

 

Escrito por Abraham Blanco
Al servicio del baloncesto.